Escalation | Escalada

Wednesday of the 19th Week in Ordinary Time
Deuteronomy 34:1-12; Matthew 18:15-20

Over the past five years, especially in the wake of well-publicized incidents of police brutality, we have heard a lot about the importance of de-escalation. That’s the practice and skill of lowering the intensity, volatility and risks of violence in conflicts. For example, instead of drawing a weapon and screaming at someone in a mental health crisis, an officer can more effectively engage them by speaking to them in a calm, clear and steady tone while offering assistance and keeping a safe distance from any potential threat.

In today’s gospel teaching, Jesus offers us another option: loving pre-escalation. It doesn’t ignore conflict or sin. At the same time, it relies on interpersonal relationships, discretion and humility to address those problems. It’s an approach that is especially countercultural today. The influence of social media, with its manipulation of anger and fear to drive engagement, has encouraged people to make public disagreements that used to be first addressed in face-to-face conversations, telephone calls or personal emails.

Instead of trusting in algorithms, alerts and notifications, Jesus asks us to trust in each other and the power of his love and grace to help us work through our conflicts and the ways we hurt each other. It’s a formula for creating a more beloved community. That community sometimes seems like the Promised Land that Moses could only view from afar before his death. But we can enter that earthly Promised Land and prepare ourselves for the one that is eternal. We only need to follow Jesus. - jc 

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Miércoles de la 19.ª Semana del Tiempo Ordinario
Deuteronomio 34, 1-12; Mateo 18, 15-20

En los últimos cinco años, especialmente a raíz de los incidentes de brutalidad policial que han tenido gran repercusión mediática, hemos oído hablar mucho de la importancia de la desescalada. Se trata de la práctica y la habilidad de reducir la intensidad, la volatilidad y los riesgos de violencia en los conflictos. Por ejemplo, en lugar de sacar un arma y gritar a alguien que sufre una crisis de salud mental, un agente puede interactuar con él de forma más eficaz hablándole con un tono tranquilo, claro y firme, mientras le ofrece ayuda y mantiene una distancia segura de cualquier amenaza potencial.

En la enseñanza del evangelio de hoy, Jesús nos ofrece otra opción: amar antes de la escalada. No ignora el conflicto ni el pecado. Al mismo tiempo, se basa en las relaciones interpersonales, la discreción y la humildad para abordar esos problemas. Es un enfoque que hoy en día va especialmente en contra de la cultura dominante. La influencia de las redes sociales, con su manipulación de la ira y el miedo para impulsar la participación, ha animado a las personas a hacer públicos desacuerdos que antes se abordaban primero en conversaciones cara a cara, llamadas telefónicas o correos electrónicos personales.

En lugar de confiar en algoritmos, alertas y notificaciones, Jesús nos pide que confiemos los unos en los otros y en el poder de su amor y su gracia para ayudarnos a superar nuestros conflictos y las formas en que nos hacemos daño unos a otros. Es una fórmula para crear una comunidad más amada. Esa comunidad a veces parece la Tierra Prometida que Moisés solo pudo ver desde lejos antes de su muerte. Pero podemos entrar en esa Tierra Prometida terrenal y prepararnos para la que es eterna. Solo tenemos que seguir a Jesús. - jc

Asistencia de traducción por DeepL.com®