Graduations | Graduaciones

Ss. Philip & James, Apostles
1 Corinthians 15:1-8; John 14:6-14

May is typically a month of graduations. From nursery schools and kindergartens to colleges and universities, people gather to celebrate the graduates and to confirm the completion of their work at that level.

The caps and gowns, speeches, diplomas, and other parts of the ritual affirm not only the graduates’ achievements but also the value of what they have learned. Whether it’s colors, ABC’s, nuclear physics, computer science, or law, we believe that something important has been handed from one generation to the next.

The apostles are our symbols and primordial agents for handing on the faith. What the Father handed on to the Son, the Son then turn handed on to the apostles and his other disciples. They, in turn, handed on to others what they had received from the Son. What those first generations of Christians received has been handed on to us. Over the centuries, there have been further explanations, clarifications, and expansions, but the essential message of the gospels has not changed. The Nicene Creed that we profess at mass has likewise not changed for many centuries, though it has been translated into many languages.

We have been blessed by the faith that was handed on to us. We pray for the knowledge, zeal, wisdom, courage, and creativity to hand it on to others. jc 

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Ss. Felipe y Santiago, Apóstoles
1 Corintios 15:1-8; Juan 14:6-14

Mayo es un mes típico de graduaciones. Desde las guarderías y jardines de infancia hasta los colegios y universidades, la gente se reúne para celebrar a los graduados y confirmar la finalización de su trabajo en ese nivel.

Los birretes y togas, los discursos, los diplomas y otras partes del ritual afirman no sólo los logros de los graduados sino también el valor de lo que han aprendido. Ya sean los colores, el abecedario, la física nuclear, la informática o el derecho, creemos que se ha transmitido algo importante de una generación a otra.

Los apóstoles son nuestros símbolos y agentes primordiales para la transmisión de la fe.  Lo que el Padre transmitió al Hijo, el Hijo lo transmitió a su vez a los apóstoles y a sus otros discípulos. Ellos, a su vez, transmitieron a otros lo que habían recibido del Hijo. Lo que recibieron aquellas primeras generaciones de cristianos nos lo han transmitido a nosotros. A lo largo de los siglos ha habido más explicaciones, aclaraciones y ampliaciones, pero el mensaje esencial de los evangelios no ha cambiado. El Credo de Nicea que profesamos en la misa tampoco ha cambiado durante muchos siglos, aunque se haya traducido a muchas lenguas.

Hemos sido bendecidos por la fe que nos fue transmitida. Rezamos por el conocimiento, el celo, la sabiduría, el valor y la creatividad para transmitirla a otros. jc