The Shadow of the Cross has Appeared | La Sombra de la Cruz ha Aparecido
April 1, 2026
Wednesday of Holy Week
Isaiah 50:4-9a; Psalm 69; Matthew 26:14-25
In her 1933 poem Judas, Miriam Kaplan recalls the time that this disciple of Jesus “sealed the deal” with the chief priests to betray Jesus for 30 pieces of silver: “Judas then triumphed, though he knew he failed. / He sold a soul, sold a universe; / And through a sudden gleam of joy, he paled. / An unforgettable despair, a curse / Loomed somewhere in the cool and crouching dark; / even the moonlight menaced white and stark.”
On April 1, a day which many associate with frivolity and practical jokes, we are confronted with a serious matter: Jesus is sold out by one of the Twelve he chose to be his closest disciples. The shadow of the cross has appeared, and it is only a matter of time before he will experience the suffering of the servant in Isaiah: the insults, beatings, buffets and spitting.
In the coming days, we will recall what the Lord said and suffered in his final days. May we remember that he endured it all in fidelity to his mission, his sacrifice for our salvation, and especially in his love for us. Let us set our faces like flint and open our ears and hearts in faith, hope and love. jc
1 de abril de 2026
Miércoles de Semana Santa
Isaías 50, 4-9a; Salmo 69; Mateo 26, 14-25
En su poema de 1933 titulado «Judas», Miriam Kaplan evoca el momento en que este discípulo de Jesús «cerró el trato» con los sumos sacerdotes para traicionar a Jesús a cambio de treinta piezas de plata: «Judas entonces triunfó, aunque sabía que había fracasado. / Vendió un alma, vendió un universo; / Y ante un repentino destello de alegría, palideció. / Una desesperación inolvidable, una maldición / Se cernía en algún lugar de la oscuridad fría y agazapada; / incluso la luz de la luna amenazaba, blanca y cruda».
El 1 de abril, un día que muchos asocian con la frivolidad y las bromas pesadas, nos enfrentamos a un asunto serio: Jesús es traicionado por uno de los Doce que él mismo eligió como sus discípulos más cercanos. La sombra de la cruz ha aparecido, y es solo cuestión de tiempo antes de que experimente el sufrimiento del siervo de Isaías: los insultos, los golpes, las bofetadas y los escupitajos.
En los próximos días, recordaremos lo que el Señor dijo y sufrió en sus últimos días. Recordemos que lo soportó todo por fidelidad a su misión, por su sacrificio para nuestra salvación y, sobre todo, por su amor hacia nosotros. Mantengamos el rostro firme como el pedernal y abramos nuestros oídos y corazones con fe, esperanza y amor. jc
Traducción realizada con la ayuda de DeepL.com®



